
A veces, uno se cuestiona que es en esta tierra. Se levanta todos los días para realizar algo y al verse envuelto en la rutina y el cansancio, pierde el rumbo del porqué de su existencia cegando su alma... eso asusta, por lo cual, se intenta complacer a este "bichito" de intranquilidad poniendo a personas, lugares, metas, etc. y así apaciguar las inquietudes que provoca...
Siempre uno en la tendencia a clasificarse termina realizando cosas a los demás les da gracia, por ahí leía en la mañana... ser algo?...qué soy entonces?
De ahí nació la idea de ser un trébol, un tipo de persona que ayuda a los demás, similar a las misiones que encomienda Dios a sus ángeles y respectivos, sólo que al trébol le nace de sí mismo. Un trébol siempre espera en su tierra, no posee poderes sobrenaturales - o eso cree- y en cualquier momento puede ser aarancado y aplastado en un libro, puesto a secar... sobretodo si encuentras uno de 4 hojas.
Nuestra gente custodiada, que se cae en lo más profundo del vacío se le denomina como los "Dientes de León", sip, esa flor que a veces te topas en el camino de una colina y que al soplarle salen volando unas pequeñas pelusillas... desgraciadamente la alusión de su nombre tiene que ver con aquello...
Nos dejamos de palabras irreales y retomamos lo que es este trabajo.
En ocasiones, los mismos tréboles no saben que lo son; a veces les confunden con otros seres de esta tierra, a veces no saben que les han quitado las hojas, o que hay una blanca flor junto a éstos...los tréboles jamás se ocupan de ellos mismos...
~Nos leemos!~
Suu, Trébol de 4 hojas.